Funambuls

Casal Solleric
Passeig del Born 27, Palma de Mallorca, España
Abril 2018

Comisariado por Jordi Pallarès

Molduras:

Palma está llena de elementos arquitectónicos y decorativos interesantes y peculiares. El artista selecciona unos cuantos para reproducir el espacio que generan, recortando tridimensionalmente estos fragmentos geométricos en negativo. Se trata de formas que podríamos repasar y reconocer perfectamente con el dedo. Molduras de madera que él nos obliga a localizar y a encajar mientras detectamos otras. Una mirada diferente sobre la estética de la propia ciudad.

Roces:

Una de las calles más estrechas de la ciudad ha sido intervenida por el artista. Azul, rojo y verde. Los participantes tienen que encontrarla, rozar con una mochila negra sus espaldas, e impregnarse de esos colores. Un polvo que ellos mismos liberarán de inmediato en las paredes del espacio expositivo con otro roce corporal. Un ejercicio de carga y descarga en el que el contacto del cuerpo con la pared nos conecta con la actividad de la ciudad y determina unos rastros que hablan de nuestra presencia en ella. Una sutil “polinización” colectiva que, más allá de su posible accidentalidad, quiere eliminar fronteras entre el dentro y el fuera mientras nos resitúa respecto a los demás y a lo que tenemos a nuestras espaldas.

Deambulaciones aleatorias:

Mediante la tirada de un dado se puede recorrer la ciudad de manera aleatoria. El azar nos lleva por calles que no siempre reconocemos mientras jugamos y vamos trazando sobre un mapa el recorrido resultante. Absurdas e insistentes, abiertas o cerradas, se trata de líneas quebradas que muestran nuestra actividad cuando ejercemos de funambulistas. Trazados geométricos irregulares que, ampliando su escala, son reubicados y reinterpretados por el artista en el espacio expositivo.

Petróglifos:

Mediante pistas, se trata de localizar imágenes o signos que otros han dejado gravados en la piedra de les paredes. Una piedra calcarenita propia de las Islas Baleares que registra todo tipo de intervenciones y las erosiones del paso del tiempo. Unas paredes en las que sugerentes rastros anónimos son detectados y reproducidos sobre papel. Una actividad que permite descubrir incisiones a modo de huellas, acumuladas por aquellos y aquellas que han coincidido en el mismo lugar más allá del tiempo.

Tiralíneas:

Esta actividad consiste en la elaboración de un mural colectivo, generativo y también aleatorio de inciertas líneas rectas. Utilizando el tiralíneas como herramienta clásica usada en la construcción, cada participante traza una línea resultado de la unión de las coordenadas de dos puntos. El azar de los dados elige la longitud y la inclinación de cada una de las líneas mediante un latigazo azul de este pigmento histórico impregnado en el hilo. El mismo azulete con el que se blanquea la ropa. Distancias personalizadas que se trazan en tensión, susceptibles de ser devueltas a la calle.

Vistas de la exposición:

Fotos: Jordi Pallarès, Yago Marqués y Eltono
Diseño gráfico: Javier Siquier

Residencia Palma

Festival Palma
Le Pavillon, Caen, Francia
Marzo 2018

www.palmafestival.com

Residencia de 15 días en el Pavillon en la punta de la península de Caen.

Tourbillons:

Un día, cruzando el río Orne (una presa construida en 1908 que sirve para regular la marea en la ciudad) me di cuenta de que en frente de cada puerta, río abajo, el agua estaba formando muy fuertes remolinos. La vez siguiente que volví a cruzar la presa, observé que los objetos que flotaban el día anterior seguían girando en el mismo lugar. Entendí que los remolinos eran tan potentes que casi ningún objeto que se quedaba atrapado podía escapar. Entonces, decidí tirar obras dentro del remolino más fuerte para ver que podía pasar. Después de 5 días decidí recuperarlos y, sorteando varias dificultades, conseguí pescarlas todas y traerlas de vuelta a la sala de exposición.

Recorridos aleatorios:

El “Pavillon”, lugar de mi residencia artística (y también de exposición de los resultados) está situado en la punta de la península de Caen. Es un territorio particularmente interesante, está rodeado de agua (por el Bassin St. Pierre, el canal de Caen à la mer, el río Orne y el canal Victor Hugo) y además, está en plena reestructuración urbanística y se van alternando construcciones modernas, viejas fabricas, edificios abandonados, áreas verdes diseñadas y solares descampados. Un espacio abierto, bien definido y oportuno para la deambulación aleatoria.

Para el ejercicio, escogí 23 puntos en lugares claves del territorio (ángulos de edificios, cruces y esquinas). El sistema que seguir era lo siguiente: caminar de un punto al otro siempre eligiendo al azar el punto siguiente. El recorrido empezaba en el punto n.º1, pasaba por 10 puntos y terminaba de nuevo en el punto n.º1. El resultado de cada recorrido se materializó en madera recortada con láser gracias a la ayuda del Fablab local en el Dôme. Finalmente, han sido pintadas y expuestas en la sala del Pavillon. He trazado personalmente 11 rutas mientras 6 fueron trazadas por los participantes de un taller con el Fablab. Cada escultura representa un trayecto de 30 a 40 minutos y una distancia de 2 a 3 km.

Anomalías

SET Espai d’Art
Plaza Miracle del mocadoret 4, Valencia, España
15 de septiembre – 11 de noviembre 2017

www.setespaidart.com

Estoy siempre a la búsqueda de sistemas para hacer participar la ciudad en mi proceso creativo. Realizo cada experimento en serie, de forma rigurosa y metódica para poder contrastar los resultados. Ejecutando esos experimentos, me encuentro muchas veces en situaciones de desajuste con la realidad que me rodea. Dentro de la rutina de la ciudad, mis acciones pueden ser percibidas como anomalías. La obra generada funciona como testigo de la experiencia vivida entre el artista y la ciudad.

6 aros

He buscado seis recorridos lo más circulares posibles sobre el mapa de Valencia. He creado una escultura para cada recorrido. He paseado cada escultura por el recorrido que representa. Los paseos variaron entre 1km y 6 km. Muestro las esculturas en el estado que las dejó el paseo.

Piedras pintadas

He buscado piedras en las calles alrededor de la galería. Encontré 14. Para cada piedra he apuntado su lugar de encuentro exacto. Cada piedra ha sido llevada al taller y la he pintado con tres capas de tres colores diferentes. Luego, he traído cada piedra a su lugar de encuentro y la he pateado hasta entrar por la puerta de la galería.

Dibujos en la EMT

Huyendo de la comodidad y seguridad del taller, he ido haciendo dibujos sentado dentro de los autobuses urbanos de la red de EMT de Valencia. He reproducido 12 veces la misma composición durante 12 trayectos en diferentes lineas urbanas. Cada imperfección en los dibujos es el resultado de las molestias ocasionadas por los movimientos del viaje. No solo no tenía un control absoluto sobre mi dibujo pero tampoco lo tenía sobre a donde me llevaba el viaje; levantaba la cabeza al final de cada dibujo y, en muchas ocasiones me encontraba totalmente perdido.

Crossroad #3

Doppelgaenger Gallery
Via Verrone 8, Bari, Italia
Doble exposición individual con los artistas italianos Sten&lex
4 de mayo – 20 de septiembre 2017

www.doppelgaenger.it

Presenté tres diferentes trabajos:

Percorsi Aleatori, tres representaciones en papel de tres itinerarios aleatorios de 10 minutos cada uno ejecutados en las calles de Bari Veccia con la ayuda de un dado guardado en el bolsillo.

Esculture Casuali, una experimentación escultórica donde la longitud y el ángulo de cada segmento que compone la escultura son determinados al azar.

Morceaux Choisis, ocho piezas de madera recortadas de forma aleatoria siguiendo las reglas de la pintura mural generativa Modo n.º7.

Fluctuación

Galería Antonia Puyó
Calle Madre Sacramento 31, Zaragoza, España
29 de septiembre – 19 de noviembre 2016

Esta nueva serie de trabajos se construye a partir de los itinerarios generados caminando de forma aleatoria por las calles de Zaragoza. El ejercicio consiste en caminar durante media hora en la ciudad utilizando un dado en cada intersección para determinar hacia donde seguir andando. El artista y más de 60 participantes ejecutaron el experimento y el resultado fue trasladado a diferentes medios: una pintura mural en el parque de las Delicias, tres esculturas, tres collages, cinco papeles troquelados y un vídeo.

Fotos por Daniel Pérez

Modo n.º11 – pintura generativa y participativa:
4 días y más de 60 participantes – proyecto comisariado por la galería Antonia Puyó para el festival Asalto.

Fotos por galería Antonia Puyó y Festival Asalto

Texto por Estela Rojo:

TRANSITAR Entre DELICIAS (Y GALERIAS)

Explorar, experimentar, observar, participar o deambular son términos ya habituales en el trabajo de Eltono. Artista del espacio público, como él se define, crece artísticamente desde la práctica vinculada al graffiti más puro, para evolucionar en la búsqueda de soportes y lenguajes que no sólo actúen en el espacio público sino que lo activen, generando líneas de reflexión sobre nuestra forma de relacionarnos y mirar nuestro entorno inmediato.
Sus acciones se han revelado la mayoría de las veces a través de la geometría y los colores planos, generando un código muy personal cargado de simbologías cercanas a lo caligráfico que interactuan con el espacio y hacen partícipe al contexto arquitectónico. El azar es uno de los condicionantes importantes que marca la dirección de su ir, introduciendo la aleatoriedad y el juego en sus procesos. Aparecen componentes lúdicos que tienen que ver con esa idea del disfrute, de la libertad del salir a vivir la calle y dejarse llevar por elementos que ella misma le proporciona, a veces de forma imprevisible, otras marcada por formulas autoimpuestas. Eltono pinta, arrastra, pega, clava, mide, genera nuevas experiencias desde la exploración y la deriva. Un sinfín de posibilidades, combinaciones y experimentos que van renovando su propia investigación formal.

Nacido en Francia su transitar vital le ha llevado a dejar una fuerte huella en España donde ha vivido durante más de una década formando parte de colectivos como Equipo Plástico, Noviciado 9 o trabajando junto a artistas como Nuria Mora, Momo y Luce entre otros. De esta forma su trabajo ha ido constituyéndose como uno de los referentes en el arte urbano español desde inicios de los noventa, en plena efervescencia del movimiento, hasta nuestros días. “De Madrid al cielo” dicen, en su caso Pekín, Londres, México, Varsovia etc… son numerosas las ciudades que recogen la huella de su “deambular” por las calles, a veces de forma clandestina y en otras bajo proyectos amparados por galerías e instituciones.
Este es el contexto en el que hoy nos encontramos: el espacio privado, un reto al que ya se ha enfrentado en numerosas ocasiones y que aborda como una más de las “tensiones” que un artista urbano afronta. En su caso este conflicto de “territorio a combatir” lo resuelve apropiándose de ese lugar como si se tratara de un mero contenedor de experimentos, una base logística o un escaparate más. Disuelve las fronteras convirtiendo la galería en un espacio para la invitación, donde romper barreras que separan al artista de aquel que ¿no lo es? proponiéndole, eso sí, sus propias reglas del juego. Genera dinámicas cercanas al espectador y formas colaborativas de producción ya que el propio visitante puede compartir mediante un dibujo su propia exploración del recorrido y colocarlo junto a las piezas de Eltono estableciendo innumerables diálogos.
El resultado de sus acciones en el Barrio de las Delicias, durante el festival ASALTO y en el entorno de la galería, se recogen en la sala de forma abierta, proponiendo enlaces con la experiencia directa del territorio urbano. Pasear por lugares conocidos y compartir esos recorridos por los que el propio artista se ha dejado llevar en un proceso de descubrimiento, hace que el concepto de transitar o recorrer el mismo espacio tome gran importancia en la configuración de la psicogeografía del barrio.
El artista reivindica a través de sus acciones y sus piezas un arte de contexto, incidiendo en su dimensión social. Nos hace conscientes del poder transformador del trabajo artístico en nuestra propia percepción de los lugares cotidianos, mediante un gesto tan sencillo y revelador como… caminar.

www.antoniapuyo.com
www.festivalasalto.com

Lugares Comunes

Luce + Eltono
SET Espai d’Art

Plaza Miracle del mocadoret 4, Valencia, España
13 de noviembre 2015 – 12 de enero 2016

lugars-comunes-luce-eltono

“Lugares Comunes” fue mi primera colaboración con el artista valenciano Luce. Presentamos cuatro instalaciones basadas en observaciones y experiencias que recogimos por la ciudad de Valencia durante las tres semanas que duro el proyecto.

1 – Escalera Butrón:

Esta pieza consiste en realizar agujeros en paredes que tapan solares abandonados con el fin de facilitar el acceso a su interior. Los agujeros en zigzag hacen de escalera. Están hechos utilizando martillo y cincel, son irregulares debido a su rápida ejecución y su tamaño es el necesario para poder introducir el pie. En la galería generamos cinco “Escaleras Butrón”; tableros de madera que copian a escala real la forma, tamaño y disposición de los agujeros. La reproducción de esos agujeros sobre madera de una manera fiel requiere rigor, un rigor que contrasta con el azar de la pieza original hecha en la calle, a base de golpes y adrenalina.

2 – Periscopio:

Una estructura hueca, en forma de símbolo omega, pensada para colocarse sobre las paredes de los solares. En su interior un juego de espejos que nos permite literalmente ver a través del muro. Unas ruedas permiten desplazar el aparato horizontalmente para poder explorar apropiadamente el interior de los solares. En la galería, construimos un muro donde apoyar el Periscopio y enseñamos un vídeo donde se muestra el objeto en uso por la ciudad y las impresiones de los transeúntes que lo probaron.

3 – Asientos Acondicionados:

Después de observar varias escuadras en desuso en lugares donde anteriormente estaba colocado un aparato de aire acondicionado, decidimos aprovecharlas para instalar unas sillas. Asiento y respaldo de madera apoyan sobre las escuadras abandonadas en las fachadas de los edificios. Para la exposición hicimos una instalación para enseñar la silla junto a cuatro fotografías donde aparecemos sentados. Esos autorretratos son los testigos de las intervenciones donde se ve a los artistas disfrutar del invento y contemplar la ciudad desde un punto de vista insólito.

4 – Compas:

Utilizamos ocho listones de madera de distintas longitudes, con un agujero en un extremo y ceras de colores en el otro. En la calle, buscamos salientes donde colgar los palos. Los salientes eran el centro de circunferencia que usamos para dibujar jugando con las restricciones impuestas por el mismo punto de anclaje, el tamaño del listón y los elementos alrededor. Para la exposición, duplicamos una situación real (observada por la calle) de ocho puntos y utilizamos los palos para dibujar en una de las paredes de la galería. A modo de testigo de la ejecución del trazado en la pared, producimos 8 dibujos a una escala inferior sobre papel.

Extras:

Acciones extras que realizamos durante la preparación de la exposición. Experimentos que no enseñamos en la galería pero que fueron importante durante el proceso.

 

Fotos de la exposition:

Aléas

Delimbo
C/Pérez Galdós nº 1 Acc., Sevilla, España
8 de octubre 2015 – 12 de enero 2016

Eltono-aleas-6

6 lienzos:

Interesado en utilizar la calle como taller, imaginé un sistema de impresión que aprovecha el paso de los coches para generar obras sobre lienzos.

U.V.:

En este experimento, aprovecho los rayos solares para producir impresiones. El procedimiento consiste en colocar una plantilla de cartón sobre un papel pintado de color fluorescente y dejar el artilugio al sol durante un periodo determinado.

7 líneas pasando por 4 puntos:

Ejercicio de pintura aleatoria – pinto 7 líneas construidas cada una por 4 puntos enlazados. Las coordenadas de los puntos y el orden de los colores son escogidos al azar.

Punto de encuentro:

Tablas de madera encontradas por las calles de Sevilla durante las idas y vueltas entre mi hotel y la galería. Cada tabla es modificada haciéndole un corte que reproduce fielmente el recorrido que tome, la tabla debajo del brazo, entre el lugar del encuentro y la galería.

Collages:

Cada collage está compuesto por la combinación de 3 plantillas distintas, 3 colores y un papel de fondo (el amarillo). Probé distintas combinaciones cambiando el orden de los diseños o de los colores haciendo que no haya dos collages iguales.

Verso:

Este ejercicio es un comparativo no exhaustivo de como reaccionan distintos rotuladores sobre diferentes papeles. Según el gramaje del papel y la tinta del rotulador, el dibujo aparece más o menos definido sobre la cara de atrás de la hoja. Dibujé 91 versiones de un dibujo modular y los expuse enseñando la parte de atrás.

Vista general de la exposición:

Texto de Guillermo López Gallego:

Eltono: lo que hay debajo de la playa

Paso largos periodos fuera de Madrid. La última vez que volví, sentí una penetrante melancolía ante las piezas plateadas de la M-30, las puertas cubiertas  de tags, las letras redondeadas. Sentí como dolor lo que ya sabía: el graffiti es una conversación en cada ciudad, y yo me estaba perdiendo la de la mía.
Como una marca con ínfulas, he visto piezas en Abijan, Berlín, Bogotá, Bruselas, Buenos Aires, Zaragoza, Conakry, Freetown, Hamburgo, Monrovia, Nueva York, París, Panamá, Portland, Santander, San Petersburgo, Seattle, Sevilla, Tallin, Riga, Vilna… Pero no he seguido esas conversaciones.
Y eso es lo primero que me viene a la cabeza al pensar en la obra de Eltono.

*

Parece que hay dos maneras de escribir sobre Eltono y su obra.
Hay quien opta por el enfoque histórico. Este se puede encontrar en otros sitios, y de la mano del propio Eltono en la publicación Line & Surface. Es sabido: Otone, GAP (crew a la que Eltono todavía mencionó en 2009), los trenes parisinos; cómo llegó a Madrid en 1999 y cómo reaccionó a la saturación del centro, es decir, la aparición de Eltono, la adopción de un icono que ha ido refinándose, adoptando una estética minimalista, limpia, sencilla, y una técnica depurada y sin aerosol.
Luego están los relatos sobre la experiencia de conocer la obra de Eltono en las calles de Madrid. Entiendo el aire de epifanía que tienen aquellos, porque recuerdo pasar el verano de 2001 buscando a Eltono en las puertas y rejas de Lavapiés. Me acuerdo de una pieza en los cuarteles de Daoíz y Velarde en 2006, la primera que vi con tres colores; otra envejecida al final de Cuatro Caminos, en 2009. Hace dos años, descubrí una obra antigua en la calle Infantas, cerca de Colmenares, que reaparece periódicamente bajo los carteles que anuncian conciertos y fiestas.
He podido apreciar, como muchos otros, la importancia que el contexto tiene en la obra de Eltono, su forma de señalar texturas en la ciudad y de ennoblecer y recuperar espacios. Y no creo que se pueda acusar a Eltono de contribuir a la gentrificación de los lugares donde trabaja; conociendo su respetuosa reivindicación de la artesanía y la forma en que trabaja con las comunidades, seguro que ha pensado en ello.
He observado también, siguiendo su trabajo en museos y galerías, la inteligencia con la que ha sabido llevar a esos contextos la esencia del trabajo de calle. Cualquiera que haya visto las obras de taller de Blade sabe que la transición de la calle al circuito comercial no es fácil.
Eltono (y aquí empieza mi intento de ir más allá de las dos maneras de escribir que acabo de mencionar) ha sabido inducir los principios generales del trabajo de calle, y trasladarlos al taller. Ha sabido encontrar, creo, dos claves del graffiti que le permiten crear arte urbano fuera de la calle. Quizá porque Eltono es francés, siempre las imagino en términos franceses.
En primer lugar, ha extraído y refinado la idea de contrainte, de restricción, propia del Oulipo. La obra de taller de Blade, como la de Seen y Lee y otras leyendas del graffiti, tiene algo kitsch, porque se limita a usar los aerosoles sobre el lienzo en vez del vagón, y no sabe incorporar la forma en que la calle determina el graffiti, el peso de tener el tiempo contado, la interacción con el público y la intemperie: su pintura no es obra sino reproducción.
Eltono, en cambio, ha identificado algunos elementos del graffiti que le permiten crear en el taller obras de calle: la aleatoriedad y la intervención acelerada del paso del tiempo, por ejemplo. Y lo hace, como él mismo dice, de manera casi científica: «imagino un protocolo, decido unas reglas, las ejecuto y observo los resultados». Es decir, a la manera de Pérec y Queneau.
En segundo lugar, Eltono ha ahondado la raíz situacionista del graffiti. No hablo de las banales pintadas inspiradas en la obra de Debord y Vaneigem, desde mayo del 68 hasta hoy. Me refiero al enfoque situacionista, de nuevo casi científico, del paseo, y el uso que de él hace Eltono, por ejemplo, en obras desarrolladas en Vitoria y Pekín.
(Y al détournement, también situacionista: la subversión de la publicidad de cerrajeros y pintores de brocha gorda, que también habla de su conocimiento de la ciudad.)
Es posible que haya contradicción en someter la artesanía del paseo situacionista al rigor de la contrainte del Oulipo. Pero Eltono parece resolver ese problema por la vía de la inmanencia, como podría decir François Julien: contrainte y deriva no se aniquilan, sino que crean.

*

Oulipo y situacionismo. Recuerdo también que Javier Abarca, cuyos estudios de la obra de Eltono son brillantes, habla de Daniel Buren y Space Invader en algunos de ellos. Quizá Eltono es más francés de lo que nos gusta pensar. Pero es parte de nuestra conversación.

Guillermo López Gallego